Páginas

jueves, 20 de noviembre de 2014

Magdalenas de la felicidad

No hay nada mejor que el desayuno de toda la vida, ¿ Acaso no recordais los baños en la leche que le pegabamos a las magdalenas? Yo me ponía hasta reventar, mi límite era hasta que no quedara leche... ¡Qué recuerdos, qué manera de comer sin talento y lo poco que importaba entonces! Por eso desayunar magdalenas en sinónimo de felicidad.
Así que hoy vamos con una receta de lo más sencilla versionada para que podáis saborear diferentes combinaciones y ofrecer a los peques y no tan peques el mejor desayuno.



La receta es de Xabier Barriga de su libro BOLLERÍA hecha en casa y con el sabor de siempre que ya elaboramos hace tiempo pero como están tan ricas no hemos podido resistirnos a volver a elaborarla y esta vez con otros rellenos como mermelada, chocolate, nocilla de leche... Podéis optar por mil opciones que seguro triunfarán.


Para elaborar la masa de las magdalenas seguimos las instrucciones que aparecen en este enlace. Una vez lista la masa preparamos nuestros rellenos y decoraciones que en este caso necesitaremos:

  • Mermelada de frambuesa
  • Nutella o nocilla de chocolate
  • Avellanas troceadas
  • Nocilla de leche
  • Chips de chocolate
  • Azúcar 


Precalentamos el horno a 250º.
Preparamos nuestra bandeja para cupcakes con cápsulas y procedemos a rellenar con la ayuda de una cuchara de helados  3/4 partes de su capacidad y decoramos la superficie con una cucharita de mermelada ó de azúcar... ¡y al horno!
Horneamos las magdalenas a 210º durante 15 minutos apróximadamente.

Para elaborar las magdalenas rellenas de nocilla blanca o negra, hay que rellenar casi mitad cápsula con masa, echar un poco de nocilla con la ayuda de una cucharita y terminar de rellenar la cápsula no superando los 3/4 de su capacidad y decorar con las avellanas, o los chips de chocolate o lo que se os ocurra.

Una vez catadas todas tengo que decir que mi favorita fue la de mermelada. ¡Me encantó! La de chocolate sin duda es una apuesta segura y simplemente la decorada con azúcar que no lleva ningún relleno es exquisita ya que la masa por si sola está riquísima.
Tengo ganas de volver a hacer y probar otros rellenos o versionarla con otras harinas... ¿Alguna sugerencia?



Esta receta es un clásico de sabor insuperable a cualquier marca comercial y tan sencillas y rápidas que yo si fuera vosotros me la apuntaba en el cuaderno de recetas y la elaboraba ¡todas las semanas!

Un besito a todos.
Cris